26 de Jul de 2019

"La principal tarea pendiente es refundar el Mercosur"

María Constanza Crespo llega con el tiempo justo a la entrevista. Como buena diplomática, se disculpa explicando que ha estado yendo y viniendo de Cámara en Cámara reuniéndose con los dirigentes empresarios de cada sector, explicando los alcances del Acuerdo Mercosur - Unión Europea.
Muy amable y de modales suaves, esta gran negociadora, que como estudiante fue medalla de oro 2004 para luego ser docente universitaria, trabajó durante toda su carrera en un medio dominado casi con exclusividad por hombres: la actividad diplomática.
Actualmente, reviste el cargo de Secretaria en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina.



Gracias por visitar GEO, María Constanza, es un placer tenerte acá. Desde hace años trabajas en el tema de la negociación del Tratado del Mercosur y la Unión Europea. ¿En qué estados de desafíos estaba la Cancillería cuando vos tomaste el tema?

(Sonríe) Yo empecé mi carrera con esto. En 2004 fue la primera fase, dejé casi armada la segunda fase en el relanzamiento y después volví sobre la tercera fase.
En el 2004 el Acuerdo fracasó en el último intercambio de ofertas. Se intentó relanzar a nivel político entre el 2005 y el 2009, y a finales de 2009, 2010, con el primer gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se decide relanzar.
Al terminar el segundo mandato de Cristina y asumir el gobierno actual, la negociación estaba lista para el intercambio de ofertas, con textos relativamente avanzados.
Recordá que es una negociación muy amplia, con trece grupos negociadores, trece capítulos distintos de la política comercial. La Unión Europea venía reclamando este intercambio desde hacía cuatro años.
Se había pactado -acá voy a usar términos técnicos- un volumen alto- de comercio que tenía que liberalizarse, el 87% de exportaciones. La oferta llegaba al 86,5%.
El gobierno de Macri toma la posta y decide que el acuerdo tenía que relanzarse, agrega ese mínimo porcentaje faltante y se pacta con los socios y con la Unión Europea en mayo de 2016. Se retoman los textos, y se tratan de cerrar lo antes posible. Nos llevó tres años… (Risas)

Son negociaciones muy duras, recuerdo haber conocido de cerca las negociaciones por la readecuación del NAFTA entre México y Estados Unidos. Es una tarea dura, que requiere ir y venir muchas veces…

Son negociaciones muy intensas, de mucho compromiso físico y tiempo. No hay sábados, no hay domingos, ni feriados.
Tuvimos el objetivo de cerrarlas en diciembre de 2017 y no se logró. Retrotrayéndonos a ese momento, la verdad es que le faltaba.
En julio del año pasado tampoco lo logramos, eran mínimas las diferencias con el máximo trabajo técnico hecho…

María Constanza, ¿Qué rol tiene la Argentina dentro del Mercosur en cuanto a liderazgos?

En la negociación, el rol de la Argentina fue realmente destacado, fue la que más lo impulsó.
El trabajo técnico por ahí fue más compartido, la negociación con Brasil se retrasó por coyunturas electorales.
Argentina tuvo la máxima voluntad política de cerrar temas y aunar esfuerzos con sus socios para que esto resultase.

Para la mayoría de la gente, y también para Europa fue una sorpresa. ¿Cómo la han recibido en la Unión Europea? Hemos escuchado algunas expresiones en Francia y Alemania disonantes con este tema... ¿Cómo la han recibido verdaderamente?

Fue sorprendente la recepción del cierre de negociación, tanto en los medios periodísticos europeos, como aquí. De hecho, hace días que no paro de explicar el Acuerdo. (Risas)
En Europa el acuerdo fue muy impulsado por España y Alemania, principalmente. Ellos terminaron sus procesos electorales en mayo, España fue un verdadero aliado.
El acuerdo Mercosur - Unión Europea es cuatro veces el acuerdo de Japón y Canadá juntos, y representa muchísimo para la Unión Europea.
Fue un desafío enorme para Europa acordar con un bloque cerrado como lo es el Mercosur, y para nosotros llegar primeros. Pero también es un desafío en términos de compras gubernamentales, de servicios, de bienes. Hay un mercado abierto por explorar y que genera muchísimo atractivo.
Por supuesto, hay voces disonantes: Francia protege su agroindustria y Polonia e Irlanda están en contra del acuerdo; esto forma parte de un proceso interno de la Unión Europea.
La comisión ha tenido en cuenta durante todo el proceso de negociado los intereses de todos los estados miembros, y este acuerdo, debe pasar por todos los parlamentos, así que la Unión Europea para compensar ciertos desajustes con algunos miembros tienen instrumentos internos como para balancearlo: no van a firmar algo que ponga en riesgo su política.

Si tuvieras que subrayar algo de este acuerdo que signifique para la Argentina un beneficio concreto, ¿Cuál sería?

Es una importante carta de presentación porque uno sale al mundo con un conjunto de cosas cumplidas: significa que tiene una determinada institucionalidad, calidad jurídica, apertura al comercio. Ayuda a posicionar a Argentina, a ser receptora de inversiones, uno de los principales intereses que tenemos, y una garantía para el extranjero saber que nos hemos comprometido a cumplir determinadas políticas.

Esto, ¿cómo se lleva con la agenda política? Porqué sin duda este acuerdo es parte de una estrategia, ¿no?

Se trata de transformarnos en un país realmente confiable, con instituciones consolidadas, de determinadas políticas a largo plazo, básicamente.

¿Cuáles son las deudas que resultan impostergables en materia de integración regional para Mercosur o para la Argentina?

La principal tarea pendiente es refundar el Mercosur. Estamos negociando con EFTA (Países que no están en la Unión Europea comunitaria), con Canadá, con Corea, con Singapur. Con Canadá y EFTA, de hecho, están a punto de cerrarse.
Esta apertura requiere que la casa esté ordenada, profundizar la libre circulación en el Mercosur, el comercio intra zona, y la liberación de barreras no arancelarias que deben estar pulidas, solucionadas.
Es un desafío completar la agenda inconclusa del Mercosur. No es lo mismo invertir en Brasil que invertir en Argentina.
Brasil está haciendo muchas cosas, si no las hacemos a tiempo vamos a quedar afuera de la competencia por inversiones.
Tiene que converger toda una serie de políticas nacionales para posicionar a nuestro sector privado con mejores condiciones para competir.

Desde tu perspectiva técnica, comentanos dos o tres cuestiones que hayas visto como avances de esta gestión y dos o tres cosas pendientes para el próximo ciclo.

Creo que la política comercial externa ha sido un acierto.
Esta búsqueda de insertar al país en el mundo se ha hecho con la mayor seriedad posible. Hay una política de abrirnos al mundo, se está negociando en paralelo con cuatro o cinco mercados nuevos. Todo esto sumado a lo que ha hecho agroindustria por su lado, de eliminar algunas barreras o restricciones a las exportaciones, eso es otro acierto.
Yo soy una mercosuriana convencida, Argentina y Brasil tienen que estar acompasados en sus políticas.
En cuanto a lo que queda pendiente, es el desarrollo de la infraestructura, fundamental para poder bajar los costos. La reforma impositiva es clave, la reforma laboral también.
Abriendo el mercado vamos a tener más competitividad.

Te hacemos la última pregunta, un clásico de GEO. Si fueras presidente por un día, y tuvieras que tomar una sola medida que pudieras hacer que sea exitosa, ¿cuál sería?

¿Más que esto? (Risas)
Reforma impositiva. Me parece que nos hace falta.

Gracias otra vez.

A ustedes por invitarme.



Producción:
Responsable General: José Lezama Altuna.
Edición: Pablo Miranda y Juan Cruz Macchi.
Coordinación y Organización General: Viviana Noir.

Etiquetas

Material adjunto


Lanzamiento CAB!

Cursos Abiertos 2019