Ricardo Vernazza: “El músico argentino tiene la mejor normativa del Mundo, pero no se cumple”
26 de diciembre, 2019
Ricardo Vernazza es el Secretario general del Sindicato Argentino de Músicos (SADEM). Desde hace muchos años viene luchando por los derechos de los músicos, combatiendo la precarización laboral dentro de un sindicato fundado en 1945 que cuenta en la actualidad con más de 25.000 afiliados en todo el país.

En las instalaciones de GEO, Hernán Piotti López, nuestro Director Ejecutivo le va contando los pormenores del Ciclo Compartiendo Conocimientos. Ya sentados y café de por medio, comenzamos a dialogar.

Buenas tardes Ricardo, y bienvenido a GEO.

Buenas tardes a todos, y gracias por invitarme.

Contanos cómo fue la génesis de SADEM, cómo se construyó este gremio.

SADEM tiene la personería gremial número 42, fue creado el 21 de diciembre de 1945.
Yo soy afiliado desde la época de la dictadura; cuando nos afiliábamos para tener el pelo largo (Risas), porque la policía si te veía con el pelo largo te mandaba a la comisaría y allí te pelaban.
Siempre fue un gremio peronista o comunista, se alternaban las conducciones. En mi caso primero fui afiliado, después me orienté con exclusividad hacia la actividad sindical.

Después te empezaste a involucrar con el sindicato…

En la década del ochenta empezamos a acercarnos muchos jóvenes al SADEM. Los líderes de entonces eran viejos del jazz y del tango. En los ochenta, se tocaba mucho en los boliches a la noche, y junto con Alejandro Lerner, Fito Páez, Charly García, empezamos a hacer fuerza y se creó una Comisión: la Comisión del Pub. El Chango Farías Gómez nos dio una mano y entramos con algunos compañeros en la Comisión Directiva. En ese momento, mi especialidad, por ser inspector y trabajar en el ANSES, era seguridad social y control de inspección.
Las cosas se fueron dando y terminé acá, desde hace diez años, como Secretario General.

¿Qué pensás que puede dejar tu paso por la institución, cuál es tu impronta?

A mí me gusta trabajar mucho en equipo. Los dos primeros años los invertimos en reconstruir todo lo institucional, estaba el sindicato muy mal desde lo estructural. El estatuto era increíble… no había asambleas…pero se pudo avanzar.
Además el sindicato no era nacional ni federal, no teníamos seccionales en el interior.

¿Cuál era la jurisdicción del sindicato en ese momento?

Capital y Gran Buenos Aires. Un desastre. Lo primero que conseguí es que la obra social sea nacional. En mi primera gestión de cuatro años me ocupé de la organización de todos los compañeros del interior. Tenemos ya doce provincias organizadas, nos falta todavía.
El músico argentino tiene una normativa fantástica, la mejor del mundo. El problema es que ésta no se cumple.
Hay una serie de cuestiones que hacen que los músicos en este país estén excluidos de los beneficios de la seguridad social por su intermitencia en el trabajo, por su eventualidad.

¿Hubo avances en ese tema?

Estuvimos trabajando un tiempo con Juan Carlos Paolucci, un radical que estaba en Seguridad Social. Creamos una comisión para trabajar sobre el tema, pero después vino la reforma previsional, él no aceptó firmarla y se tuvo que ir. A esa altura pensar que los músicos tuviéramos jubilación, imaginate…

Para estos tiempos, que hayas logrado ese despliegue, parece muy bueno.

Este país es hermoso, pero si hablamos de federalismo es más fácil decir que hacer.
Es que somos una entidad nacional de primer grado, no una confederación.

¿Cómo es la vinculación que tienen con la CGT?

El sindicato está afiliado a la CGT (Nota: Confederación General del Trabajo de la República Argentina) desde el momento en que se constituyó. Para un sindicato como el nuestro, pequeño, su respaldo es fundamental. Nosotros no contamos con un gran poder de movilización, pero si con una cuestión de lobby, por las personalidades que tenemos entre nuestros afiliados logramos mayor visibilidad.
Al músico le cuesta mucho considerarse un trabajador, “Yo soy un artista”, dicen.
Privilegian la libertad de expresión, se llaman independientes, y eso es un gran debate que tenemos en el seno del sindicato. Dicen que los músicos que trabajan en los pubs no tienen que cobrar, porque si cobran los establecimientos van a quebrar… Bueno, hay toda una discusión en torno a este punto en este momento.

Lo que sí debe haber conmocionado tus estructuras es esa gran mancha negra que tenemos que se llama Cromañón, ¿no?

Defendí personalmente a los músicos, de hecho, tengo un juicio iniciado por uno de los padres de las víctimas por asociación ilícita con Chabán e Ibarra.
Pasamos de ser un descontrol tremendo a tener una normativa que era pura y exclusivamente un incentivo para la coima y la estafa. Se exigía como capacidad máxima una persona por metro cuadrado, la mitad de los estándares que se exigen en Europa, que es de dos o tres personas por metro cuadrado. Entonces venía un inspector, constataba la infracción y pedía una coima para habilitar el lugar. El cambio normativo se hizo mediante un decreto de necesidad y urgencia, y yo discutí mucho con Ibarra porque le decía que de esta manera ningún lugar iba a poder abrir. Finalmente, logramos que se modificara la reglamentación a dos personas por metro cuadrado.

¿Tuviste contacto con los músicos?

Yo hablaba con los chicos todos los domingos. El juicio era claramente político, fue un ir y venir hasta que ellos mismos dijeron: “Queremos ir presos. Queremos terminar la condena, y empezar una nueva vida”. Y eso para mí fue tremendo.

Recientemente se sancionó la ley que regula el cupo femenino en eventos de música en vivo ¿Cuáles son los principales puntos a destacar de este cambio normativo y cuál es la postura de SADEM al respecto?

Toda esta federalización que estamos gestionando, generó involucrarnos más con dos temas: el de género y el de los pueblos originarios. Creamos la Secretaría de género, de hecho.
El problema de estas cuestiones es que tienen una gran explosión inicial y después el tema desaparece, se diluye.
Respecto al cupo de mujeres en los recitales, muchas veces nos genera un problema porque son los propios músicos los que nos critican en las redes sociales por esto.
Pasa lo mismo en las orquestas, tenemos un cupo de un treinta por ciento para mujeres y eso se cumple, tal vez no lleguen a jefas de cuerda, pero el cupo se cumple. Hay que trabajar en otra cuestión. Por lo menos hasta ahora cada vez hay más compañeras afiliadas. Después, el tema de los delegados y eso es un poco más complicado.

¿Y en cuanto a lo musical cuál instrumento es el que más te gusta?

Soy guitarrista. Empecé a estudiar guitarra antes de leer. Es el día de hoy que todavía sigo estudiando. Bueno, a los doce años ya era profesor de teoría y solfeo, además de concertista de guitarra… lo que pasa es que en algún momento, como salida laboral, empecé a estudiar piano, para poder ser músico de sesión y estar involucrado en varios proyectos musicales; era más fácil conseguir trabajo como pianista que como guitarrista. También estudié dirección coral. Incluso estudié Administración (Nota: Licenciatura en administración de empresas), allí es donde nos conocimos con Hernán (Nota: Piotti López, Director Ejecutivo de GEO); pero bueno, esa es otra historia.

Cambiamos un poco el tema. Se está cerrando un ciclo político. Según tu mirada ¿Qué cuestiones interpretas vos que han sido positivas, y cuáles negativas? ¿Y qué temas entendés que debe considerar prioritarios el gobierno entrante?

No tengo buenas sensaciones respecto de la gestión del gobierno saliente; los sectores sociales fuimos perseguidos de manera tremenda. Yo digo que los músicos somos como los canarios del minero, cuando empieza a faltar el aire, son los primeros que se mueren.

¿Y el futuro?

Cualquier cosa que venga va a ser mejor, piensen que el Ministerio de Trabajo estuvo inmovilizado. Nosotros aún tenemos aumentos que no han sido homologados… Veías a la gente en los recitales triste, sin esperanza… creo que hoy eso está cambiando, hay una esperanza…

Te vamos a hacer ahora la pregunta GEO, la que le hacemos a todos nuestros invitados. Si fueras presidente por un día, y tenés la posibilidad de tomar una sola medida que se cumpla y sea exitosa. ¿Cuál sería?

Lo primero que se me ocurre es poner plata en el bolsillo de la gente. Sólo eso.

Ricardo, gracias por acercarte a GEO. Fue un placer.

A ustedes por la invitación.

GEO, transformando el conocimiento en acción.

Responsable General: José Lezama Altuna

Edición: Pablo Miranda

Coordinación y organización general: Viviana Noir